Relación

Perdónate si has engañado a tu hombre.


No hay gente perfecta, todos hacemos cosas malas, pecamos y cometemos errores. En cuanto a la infidelidad, suele ser más común en los hombres que en las mujeres. Pero, ¿y si te volviste equivocado y cambiaste a tu esposo? ¿Cómo ser, y es posible seguir viviendo con él? Entendemos paso a paso.

1. No te culpes a ti mismo

El primer paso en todo esto es aceptar lo que has hecho. Ya has cambiado y no puedes evitarlo, no puedes retrasar el tiempo y no arreglar nada. Solo tienes que llegar a un acuerdo con tu traición, no importa lo tonta que suene. Lo más probable es que hayas desarrollado un tremendo sentimiento de culpa: necesitas resolverlo y lidiar con él, de lo contrario, te roerá constantemente y no te dejará vivir. Es muy difícil existir con culpa, por lo tanto, uno debe ser capaz de perdonar, incluyéndome a mí mismo. Otra cosa es asumir la responsabilidad por lo que has hecho y corregir las consecuencias de esto.

2. Comprende por qué has cambiado

Entonces, el primer paso ya pasó: dejaste de culparte, admitiste totalmente tu error, ahora es el momento de entender qué te llevó a cometer adulterio. Hay muchas razones para la traición de las mujeres, al igual que para los hombres. Por supuesto, tus propias razones para identificar y entender son mucho más fáciles que cuando engañas a un hombre.

La razón más común de la infidelidad femenina es cuando una pareja no se siente cómoda en la cama como hombre. Sí, el sexo para las mujeres también es importante, y cosas como la insatisfacción y la falta banal de sexo pueden ser una buena razón para encontrar un amante.

Pero hay razones más profundas y serias que son difíciles de identificar y tratar por ti mismo, y luego los psicólogos o sexólogos acuden al rescate. Por ejemplo, una mujer engaña deliberadamente a su pareja para hacerle daño. Esto sucede cuando un hombre ofende a una mujer y, por lo tanto, ella se venga de él. O bastante raro, pero teniendo la oportunidad de ser el caso, la mujer se niega y se odia a sí misma hasta tal punto que a través de la traición se hace daño a sí misma, el masoquismo puro. En cualquier caso, cada una de estas opciones debe ser considerada cuidadosamente.

La traición femenina es siempre un acto consciente, es decir, una mujer cambia porque la quiere. Por lo tanto, en cada infidelidad se encuentra la razón principal por la cual nosotros, sin saberlo, podemos ser empujados profundamente en el subconsciente, solo para no admitirlo.